El cuidado de la piel después de los 40

Mi cuidado de la piel antes de los 45 años (edad hasta la que viví en Puerto Rico) se basaba más que nada en protección solar, vitamina c, algún producto popular al momento y cremas, las que variaba de vez en cuando.  Si alguien me decía “¡Estoy usando esto que está brutal!” pues ahí iba yo a comprarlo, sin leer ni siquiera la etiqueta o investigar de qué se trataba el producto.

Al cumplir los 45 años me tomé mucho más en serio el cuidado de la piel, más que nada porque empecé a ver por primera vez las señales reales del envejecimiento, y he hecho algunos cambios con los que he obtenido resultados bien positivos.  Estos cambios los he hecho luego de leer y leer hasta el cansancio, educarme en qué productos puedes utilizar a la misma vez y qué productos no, para qué sirve cada producto, en fin, en qué debo invertir mi tiempo y dinero y en qué no.

No soy dermatóloga, ni esteticista, ni nada que se parezca.  Inclusive, tengo que guardar la información que recopilo durante mis investigaciones porque después se me olvida.  Solo soy una fiel fanática del cuidado de la piel.

Estos son los cambios que he realizado hace tres años y con los que he obtenido muy buenos resultados.  Cada piel es diferente, cada persona es un mundo.  Mi piel es fuerte y resistente lo que permite que esta rutina sea factible para mí.

Mi rutina para el cuidado de la piel 
  • Comencé a usar Retin A (ácido retinoico o tretinoína). Creo que esto ha sido lo mejor que he hecho por mi piel.  Yo leía a los gurús de la belleza hablando de las maravillas del Retin A y entonces corría a la tienda más cercana y me compraba todo lo que encontraba con Retinol.  Lamentablemente, Retin A y Retinol, a pesar de ser derivados de la vitamina A, no tienen el mismo efecto en la piel.  El Retinol es una forma natural de vitamina A y se consigue “over-the-counter”.  Las etiquetas de los productos que vemos a la venta que contienen retinol prometen remover o minimizar las arrugas y líneas del rostro, pero los efectos no son muy visibles o son muy pocos ya que el retinol tiene que ser convertido por el cuerpo en ácido retinoico.  En cambio, el Retin A (este es el nombre comercial del que yo uso) ya es ácido retinoico, no necesita conversión, viene en dosis más potentes y está disponible solo con receta.  El ácido retinoico tiene muchos beneficios para la piel, entre ellos, es tremendo exfoliante para la piel, induce a la producción de colágeno, va eliminando el daño causado por el sol (photoaging eww tanto y tanto sol que yo cogía).  Era usado en el principio para tratar el acné y pronto se descubrió que a la vez reducía la aparición de arrugas y otros signos de la edad.   En este enlace hay más información https://periodicosalud.com/acido-retinoico-que-es-para-que-sirve-efectos-secundarios-como-usar-comprar/
  • Dejé de usar cremas. Siempre he usado cremas con las muelas de atrás, pero,  como todo el mundo usaba cremas , pues yo tenía que ponerme cremas.  Mi experiencia es que las cremas no hacen nada por mi piel. Son como una capa gruesa de algo que me pongo en la cara y ahí se queda, encima.  Luego de leer varios artículos y buscar en el internet descubrí que no estoy sola, mucha gente no usa ningún tipo de cremas pues entienden que pone la piel vaga y deja producir su propia hidratación, tapa los poros y no penetra la piel, entre otras cosas.  En fin, me liberé de todas las cremas y solamente uso aceites para humectar la piel.  Mis favoritas son Squalane, Rose Hip y Marula.
  • Sigo fiel a la vitamina C. Los sueros antioxidantes protegen nuestra piel contra los radicales libres.  Mi antioxidante favorito es la vitamina C.  Luego de lavar mi cara por las mañanas es lo primero que me pongo.  Luego sigo con mis otros cuidados, pero esto no falla ni aunque me vaya a quedar en casa.  La vitamina C y el bloqueador solar me los pongo siempre. En este breve vídeo se muestra el efecto de un suero de Vitamina C en una manzana.
  • Añadí otro antioxidante y un péptido. Luego de la vitamina C uso dos sueros más. Uno de ácido ferúlico (otro antioxidante) y matrixyl que es un péptido. Espero al menos 15 minutos entre productos y entonces uso mi aceite; el aceite reemplaza lo que antes hubiera sido crema.  Ahora estoy usando Squalane, me encanta y tiene muchos beneficios.
  • Cambié el tipo de “sunblock”. Este paso siempre ha sido sagrado y no ha cambiado, protección solar. Lo que sí cambié es el tipo de protector.  Antes usaba protectores químicos y ahora solo uso protectores físicos. La diferencia principal es que los químicos penetran la piel y los físicos crean una pantalla encima de la piel.  Ambos son efectivos y es solo cuestión de preferencia.  Oprime aquí para que puedes encontrar más información sobre la diferencia entre ambos tipos de protectores solares.
  • Otro cambio que he hecho es lavarme la cara solamente dos veces al día. Antes me la lavaba la cara también en la ducha y otras ocasiones, pero he dejado de hacer eso y ahora solo me hecho agua.  Alegadamente, lavarse la cara demasiado puede interferir con el PH de la piel.
  • Por la noche, como mencioné anteriormente, he comenzado a usar hace ya más de un año Retin A y he visto cambios significativos en mi piel en cuanto a la textura, la firmeza, las manchas y las arrugas.  Además de Retin A estoy usando niacinamida que es un derivado de la vitamina B3. Este último lo incorporé recientemente por sus alegados beneficios (hidratación, exfoliación, ayuda con la hiperpigmentación, reducción de poros) y está bajo mi observación todavía.  Luego, sello todo con mi aceite.  Yo espero un tiempo luego entre la aplicación de cada producto. Por ejemplo, después del Retin A espero de 45 minutos a una hora para aplicar la niacinimida y para aplicar el aceite espero al menos 20 minutos.
Cambios que pienso hacer en mi rutina de limpieza facial

Este cambio no lo he realizado, pero estoy pronta a hacerlo.   En estos momentos uso para lavarme la cara un jabón CeraVe Hydatring Facial Cleanser.  Este producto es muy bueno, pero estoy decidida a experimentar algo que he visto mucho, el “oil cleansing method“.  Tengo en observación dos productos asiáticos, uno es un aceite limpiador y el otro un “facewash”.  Estos productos se usan juntos, primero el aceite limpiador y luego el jabón. Estoy loca porque se acabe el CeraVe para emprender esta misión.

Uso del dermaroller, peelings y el cambio de cuidado de la piel por temporadas 

También hay otras cosas que hago como los “peelings” con ácido glicólico y el uso del “dermaroller”.  Estas cosas son a discreción de cada persona y de la tolerancia que tenga la piel.  Mi piel es bien resistente y aguanta casi todo.

Referente al frio, yo no cambio mi rutina por las temporadas, la cambio si veo que a mi piel le falta algo o noto que algo no le funciona.  Lo que sí me aseguro es de ser bien estricta con el bloqueador solar siempre, no importa la temporada, no importa que parezca que no hace sol, también me aseguro de ponerlo en la parta de atrás de mis manos, la parte que está expuesta al sol.

Si tienes algún secreto de belleza o quieres comentar sobre tu rutina para el cuidado de la piel, benvenid@!

 

 

Nuestra ciudadanía americana… De segunda, ni que de segunda…

Después del paso del Huracán María me he quedado anonada con los disparates que repite y riega la gente con respecto a nuestra ciudadanía americana.  Que si tenemos una ciudadanía americana de segunda clase, que si cerraron la oficina de pasaportes para que no se pudiera mudar la gente al “mainland”, que si nuestra ciudadanía no sirve para nada, que si 70,000 puertorriqueños “emigraron” … No sé cuántas barbaridades más he leído y me quedo con la boca abierta.

Desde que me mudé de Puerto Rico he tenido la oportunidad de trabajar para una compañía privada que tiene un contrato con inmigración, específicamente USCIS y a la verdad que he aprendido tanto y tanto, me fascina lo que hago y me ha dado la oportunidad de ver el otro lado de la moneda.

Primero voy a empezar por mi experiencia antes de este trabajo. Yo compré cinco pasajes de JetBlue, mi esposo, mi hija, mis dos gatos Bruno y Mauricio y yo.  Nos montamos en el avión y nos fuimos felices.  Nadie me preguntó en Fort Lauderdale a que venía, ni por qué no tenía boleto de regreso.  No me preguntaron si tenía dinero para mantenerme y no ser una carga para el estado durante mi estadía, me mudé feliz, como si hubiera salido de San Juan a vivir en Barranquitas, como si nada.

Mi esposo tenía trabajo y yo estaba buscando empleo, para ese tiempo no estábamos casados.  Como mi hija era menor de 18 años enseguida me dieron Medicaid, o sea, ya no tenía que pagar plan médico, cosa que es obligatoria en USA. Saqué mi licencia, me registré para votar y felizmente voté en las elecciones.  Todo muy tranquilo, fluyendo naturalmente y lo dice una persona que no tiene ni pasaporte pues a donde más lejos he viajado es a Canadá y entré con mi certificado de nacimiento.

Ahora voy a hablar de mi experiencia en el trabajo con el contrato de USCIS, lo que he aprendido y las historias que escucho a diario.  Primero, nosotros los puertorriqueños NO somos inmigrantes cuando nos mudamos al “mainland”.  Un inmigrante puede ser uno ilegal y están los inmigrantes que lo hacen por la vía legal.  Para usted inmigrar a Estados Unidos por la vía legal existen varias formas.  La más popular es que un familiar haga una petición por usted. Ese familiar se compromete a ser su “sponsor” o sea se compromete a mantenerlo y garantiza que el inmigrante no será un cargo para el lugar donde se muda y que no va a recibir beneficios del gobierno, entre otras cosas.  Cuando esta petición es aprobaba, que puede tomar hasta años por la cantidad inmensa de peticiones que se reciben (también depende de si usted es ciudadano o residente y de a quién está pidiendo), entonces pasa el Centro Nacional de Visas del Departamento de Estado (NVC por sus siglas en inglés).  Una vez allí, el familiar beneficiario de la petición estará esperando por una visa de inmigrante.  Esto puede tomar desde meses hasta 10, 12, 15 o más años (si no me cree vaya a www.travel.state.gov y busque “visa bulletin”). Esto es así porque la cantidad de visas que se solicitan al año excede el número de visas disponibles. La realidad, aunque a muchos no le guste leerla, es que mucha gente sueña con poder inmigrar a los Estados Unidos.

Ahora hablemos de personas que se encuentran en países donde hay tremenda crisis como por ejemplo Venezuela, Siria, Honduras, El Salvador (por mencionar algunos).  Para estas personas inmigrar a los EEUU es bastante difícil.  Por ejemplo, Honduras y El Salvador tienen ahora mismo TPS, estatus de protección temporal.  El TPS dura alrededor de 18 meses entonces se revisa y se decide si se extiende o si se elimina.  Se elimina en el momento en que se determina que estas personas están ya seguras para volver a su país.  Hay gente que después de veinte años con TPS tienen que regresar a su país, las he visto llorar.  Encima, el tiempo acumulado mientras se está en TPS es tiempo ilegal y la entrada tampoco se considera legal, así que si a usted le hacen una petición estando en TPS tiene que pedir un perdón que si no es otorgado se tiene que ir a su país por diez años antes de poder pedir entrar nuevamente a USA.

Otras personas entran por asilo.  Estas personas se tienen que acercar a un puerto de entrada de los Estados Unidos y pedir asilo.  Luego llenan un formulario para hacer la petición y se le pone un pare a cualquier acto de deportación. Se les entrega una tarjeta de autorización de empleo para que puedan trabajar en lo que se ve el caso y no todas las peticiones de asilo son concedidas.  Y ni hablar del trabajo que pasan muchos para poder acercarse a un puerto de entrada de EEUU.

Muchos otros entran con visas ya sea de estudiante, de turista, de trabajo y buscan maneras de cambiar de categoría de visa o prolongar su estadía en los Estados Unidos.  Las personas que entran con visa son no-inmigrantes y su estadía no conduce a ningún estatus a menos que se casen con un ciudadano americano y este les haga una petición.  Entonces la persona puede ajustar estatus para convertirse en residente permanente siempre y cuando haya hecho una entrada legal.  Las personas con visa de estudiante no pueden trabajar, solo estudiar y deben probar que tienen que recursos para mantenerse.

Y así, día a día, hablo con muchas personas que están buscando cuanta opción hay y cuanto milagro existe para poder permanecer en o entrar a los Estados Unidos.

Entonces leo a los puertorriqueños en las redes hablando pestes de USA pero cuando los huevos se ponen a peseta arrancan rápidamente para acá, con una mano adelante y la otra por detrás y exigiendo ayudas.  Me los imagino si tuvieran que tirarse en balsa para Florida o las Islas Vírgenes a pedir asilo o TPS…

Para que quede claro ni la ciudadanía mía, ni la suya, ni la de su vecino, ni la de Rubén Berríos o la de Carmen Yulín son ciudadanías de segunda.  Lo que es de segunda es el territorio por el estatus COLONIAL en el que se encuentra.

Así que, en vez de llorar y lamentarse por su islita, amárrese los pantalones y decida qué camino quiere que siga Puerto Rico, pero la colonia es la mentira más grande del ELA y está súper comprobado que no funciona, no sirve, no pare más.

Si quiere aprender más visite www.uscis.gov

Mi receta de sofrito

Nunca he sido de esas mujeres que pasa mucho trabajo en la cocina.  Disfruto cocinar, pero si algo ya viene hecho y es bueno, no veo por qué hay que pasar trabajo.  Por ejemplo, de milagro ablando habichuelas y nunca en mi vida pensé hacer sofrito, hasta que me mudé a Kentucky y me vi en la necesidad.

En Puerto Rico yo compraba el sofrito hecho, mi favorito era el del Chef Campis, pero aquí, como se podrán imaginar, no existe nada de eso; así que me tuve que dar a la tarea de inventar.  Lo primero que hice fue comprar el food processor y lo segundo hacer un sofrito picante digno de un dip de Tijuana’s, comible solamente después de varias margaritas; usé los pimientos que no eran y  usé demasiados.  Mi próximo intento resultó un poco mejor y no estaba nada picante porque se me olvidó comprar pimiento… La tercera vez que traté, di en el clavo.

Para empezar, aquí no hay recao, así que hay que sustituirlo por cilantro y tampoco hay ají dulce, pero creo que el pimiento que escogí juega con el sabor.  Estoy segura de que hay versiones mejores, yo no soy la más cocinera (y soy medio vaga para estas cosas), pero aquí les comparto mi combinación mágica.

Compro dos manojos grandes de cilantro, cebolla, ajo y dos pimientos verdes, de los que usamos en Puerto Rico para hacer pimiento relleno.  Divido el cilantro en cuatro partes y pongo una parte en el food processor.  A eso le echo una cebolla y media o dos, cuatro o cinco dientes de ajos y medio pimiento.  Lo trituro todo y listo.  Repito el proceso con los otros tres manojos de cilantro para tener bastante sofrito y  para que no me coja candela el food processor trantando de hacerlo todo a la misma vez.  Lleno un mason jar, lo guardo en mi nevera y el resto lo congelo en zip locks.

Espero haber ayudado a alguién en alguna parte del mundo.  🙂